domingo, 22 de febrero de 2009

Mis mejores Complementos de firefox.


Mis complementos favoritos son:


1º Adblock Plus. Adios a la publicidad

2º webmail Notifier. Todas las cuentas de gmail,yahoo,hotmail, acceso muy fácil,con un solo clip se abren en pestañas todo el correo web.

3º Barra google, en particular el apartado de traductor, Calendario y favoritos on line de google. muy bueno.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Aquí tus datos que todo el mundo sabe....

Sign by Danasoft - For Backgrounds and Layouts


Sign by Danasoft - Get Your Free Sign




Estos datos son los rastros que dejas al navegar por toda la red.

domingo, 1 de febrero de 2009

miércoles, 28 de enero de 2009

¿ Como ver la TV en Ubuntu Linux? Me TV y Kaffeine.


Hoy por fin he conseguido instalar la tdt en Linux,Ubuntu 8.04 - Hardy Heron, todo gracias a una aplicación sencilla como Me TV, lo hace todo, te escanea los canales, la aplicación Me TV tiene todo muy sencillo.
Dar la enhorabuena a los artífices de Ubuntu por facilitar Linux a los mas inexpertos.

fuente: http://100carretas.es/2008/08/24/me-tv-un-programa-palora-ver-tdt-en-ubuntu-gnulinux/

Otra solución es " Kaffeine ", Un programa integrado en el repositorio (agregar y quitar programas en el menú Ubuntu y seleccionar el programa ), este programa es un poco mas completo que me tv pero menos sencillo.

Manual de Kaffeine ===> http://www.guia-ubuntu.org/index.php?title=Kaffeine.

viernes, 23 de enero de 2009

chiste lepero

En la academia de cadetes de la Guardia Civil Española, el jefe de reclutamiento entrevista a tres aspirantes leperos para probar sus habilidades como futuros detectives y su capacidad para reconocer a un sospechoso.
Le muestra al primer lepero una foto por 5 segundos y luego la esconde.
-Este es su sospechoso. ¿Cómo lo reconocería?
-Pues es muy fácil, lo cogería rápido porque sólo tiene un ojo.
-Bueno, este... es que es porque es una foto de perfil.
Algo frustrado por esa primera respuesta, se dirige al segundo lepero, le muestra la misma foto por 5 segundos y le pregunta:
-Este es su sospechoso. ¿Cómo lo reconocería?
El segundo lepero se ríe socarronamente, mira al entrevistador y dice:
-¡Es un juego de niños, coño! .... Porque tiene una sola oreja.
El entrevistador se enfada y les dice:
-¿Qué pasa con vosotros? Por supuesto que tiene un solo ojo y una sola oreja, ¡porque es una foto de perfil! ¿Esa es la mejor respuesta que podéis dar?
Ya muy frustrado a estas alturas, se dirige al tercer lepero, le muestra la foto y le dice:
-Este es su sospechoso, ¿cómo lo reconocería?
Y rápidamente agrega:
-Piénselo bien antes de contestar una estupidez.
El lepero mira intensamente la foto unos segundos y dictamina:
-El sospechoso usa lentes de contacto.
El entrevistador queda sorprendido y sin palabras, porque realmente él mismo no sabe si el sospechoso usa o no lentes de contacto.
-Bueno, esa es una respuesta interesante. Espere unos minutos que reviso el informe y vuelvo.
Sale de la sala, va a su oficina, revisa el informe y al rato vuelve con una sonrisa radiante.
-¡Excelente! ¡No lo puedo creer! ¡Es correcto! Efectivamente, el sospechoso usa lentes de contacto. ¡Buen trabajo! ¿Cómo pudo hacer una observación tan astuta?
-Fue fácil -contesta el lepero-, no podría usar gafas, ¡porque sólo tiene un ojo y una oreja, joder!

domingo, 11 de enero de 2009

Estadísticas del cuerpo humano

Estadísticas
del cuerpo humano.

Los alimentos tardan 7 segundos en ir de su boca al estomago.
Un pelo
humano puede soportar el peso de 3 kg .
El pene de un hombre medio tiene tres
veces el tamaño de su dedo pulgar.
El hueso de la cadera es más sólido que el
cemento.
El
corazón de una mujer late más rápido que el de un hombre.
Hay
alrededor de mil millares de bacterias en cada uno de sus pies.
Las mujeres
parpadean dos veces más a menudo que los hombres.
La piel de un humano pesa 2
veces más que su cerebro.
Su cuerpo utiliza 300 músculos solo para mantenerse
en equilibrio estando de pie.
Si su saliva no puede disolver algún alimento,
no lo puede saborear.

Las mujeres ya han terminado de leer este mensaje...
Los hombre siguen
midiéndose el dedo
pulgar.

lunes, 5 de enero de 2009

jueves, 18 de diciembre de 2008

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Un chaval de 2º Bach ¡¡ HA ESCRITO ESTO !! Carta a un maltratador


Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz. II Premio del II Concurso Nacional 'Carta a un maltratador', convocado por la Asociación 'Juntos contra la violencia doméstica'


Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?

Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe… La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.

Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.

Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.

Me puse contento antes de tiempo.

Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…

Y sucedió.

Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.

Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.

Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.

Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.